El asunto es muy simple, fácil de recordar y más aún de hacer.
Agarro un papel que no quiero tener más en la mano. Lo rompo, lo arrugo, hago un bollo chiquito cosa que ya no quede forma de papel. Lo miro por última vez, lo muevo...sí, efectivamente es un papel que no quiero tener más. Lo tiro al tacho de basura y trato de olvidarme del papel/bollo.
Más tarde...la bolsa de basura de va con el basurero. Tarda su tiempo, en irse completamente: pero al tiempo, desaparece. Chau papel.
Cambiemos ahora papel por recuerdo.
Miro el recuerdo, me acuerdo de él, valga la redundancia. Pero me cansé del recuerdo, no lo quiero más. Lo rompo, lo hago pedazos, lo minimizo a una cosa irreconocible. Cuando estoy lista, lo tiro. Y sí, lleva tiempo que termine de desaparecer. Pero tarde o temprano, "alguien" o "algo" se lo lleva y desaparece.
Qué sencillo. ¿Podremos comparar recuerdos con papeles?. Y por qué no... uno es dueño de su propia suerte. Si no lo hacemos nosotros, nunca vamos a terminar de avanzar.
La vida es para que la vivamos nosotros mismos. Esperar que los demás lo hagan por nosotros, es como esperar que de la noche a la mañana las personas comiencen a respetarse.
Comparación extraña...¿Pero no sería realmente descabellado que los seres se respeten?.
Mismo esperar que la vida propia se torne ajena y propia a la vez.
