¿Sentiste alguna vez, lo que es tener el corazón roto?.
Hoy lo volví a sentir.
Qué extraño, sentir tanto y llorar hasta que desgarran los ojos por una persona a la cual no pude ver. Quizá eso te demostraría, que si vos me quisieras la mitad de lo que yo a vos, ésto sería distinto.
Puse las fichas, jugué y perdí. Como todo en ésta vida, todo es un juego, donde aunque no se sabe "cuándo", ya se conoce el final.
Otro más y van...
Ya no me atrevo a contar los golpes en este joven corazón. No me atrevo a recordar cómo te conocí, cómo fuimos conociéndonos, la primera vez que te escuché. La primera vez que me dijiste que me querías, que te hacía bien contar conmigo. No me atrevo a recordarlo y ya lo hice.
Otra lágrima que me corre por la mejilla y van....
Aún no entiendo cómo es que te está pasando esto, de que el sentimiento cambie. Me parece tan brusco, tan duro. Al mismo tiempo, mientras bajo de la nube a la fuerza me doy cuenta lo difícil que era lo que nos propusimos al principio. Tan difícil, tan doloroso, que yo -persona muy débil- aprendí a aceptar y hasta a valorar, cosa que era más difícil. Pero sucedió. Y mi esfuerzo no valió...
Otra burbuja explotada más y van....
No me da el valor para decir adiós, y sin embargo no creo en los hasta luegos. No me da el valor de acostarme a dormir, sabiendo que no despertaré pensando en lo bien que me hacía tu compañía aunque a la lejanía. No me da el valor de despegarme de esa mano que en aquellos meses me hizo levantar del suelo.
Otra despedida forzada más y van...
El bosquejo de corazón se queda acá en mi pecho, latiendo sin que me de cuenta. Porque hoy dejé de escuchar sus látidos cálidos. Hoy lo escuché, de nuevo, desfallecer.
23.8.07
Cuando estás más o menos bien y se refleja, generalmente lográs tener muchas personas a tu alrededor que se están cagando de risa y compartiendo los buenos momentos que se pasan.
Cuando estás mal, algunos te dicen cosas, muchas cosas, y uno piensa "qué bueno que tengo tanta gente que me dice tantas cosas"..
Cuando pasa un buen tiempo, que realmente estás mal, ahí te vas a dar cuenta de quiénes son los que están. Y lamentablemente son los menos.
Y te empezás a deprimir más.
Y te sentís más sólo que nunca.
Y que algunos te digan "que no te importe el que dirán" no te sirve, porque necesitás darle importancia. Porque necesitás una mano que te saque del pozo.
Y parece que nada alcanza.
Y es un sube y baja que te pone bien y al otro día estás peor.
Y los días pasan, se vuelven más largos, el frío se está yendo...
¿Y cómo te inyectás ganas de seguir adelante?.
¿Y cómo dejas de sentir ganas de llorar repentinamente?.
Cuando estás mal, algunos te dicen cosas, muchas cosas, y uno piensa "qué bueno que tengo tanta gente que me dice tantas cosas"..
Cuando pasa un buen tiempo, que realmente estás mal, ahí te vas a dar cuenta de quiénes son los que están. Y lamentablemente son los menos.
Y te empezás a deprimir más.
Y te sentís más sólo que nunca.
Y que algunos te digan "que no te importe el que dirán" no te sirve, porque necesitás darle importancia. Porque necesitás una mano que te saque del pozo.
Y parece que nada alcanza.
Y es un sube y baja que te pone bien y al otro día estás peor.
Y los días pasan, se vuelven más largos, el frío se está yendo...
¿Y cómo te inyectás ganas de seguir adelante?.
¿Y cómo dejas de sentir ganas de llorar repentinamente?.
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