Un beso.
Un abrazo.
Una caricia.
Y las palabras justas...
Y de repente el corazón furioso, a todo galope, se detiene un momento. Como si por un instante no latiera más...un segundo tal vez. Y la relajación es tal que se me nublan los pensamientos y todo lo que queda es una paz desde lo más profundo de mi ser.
...gracias por quererme así.
Eras vos lo que me hacía tanta falta.
8.1.08
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