Pase lo que pasa, hagas lo que hagas, te equivoques lo que te equivoques. Si te callás, si estás en otra, si te colgás, si te olvidás las cosas. No importa, sea lo que sea lo malo que hagas o lo tonto que sea (Muchas veces tiendo a exagerar los problemas, por no decir siempre).
Pero nada importa.
Porque pase lo que pase... todo se va. En un instante. En un minuto. Con una palabra, o un sonido, o lo que sea que venga de vos. Y eso, que no te tengo al lado.
Y me admito a mí misma...es que te quiero tanto. Hasta a mí me cuesta creerlo, a veces.
