Me imaginé que me esperabas en la parada del colectivo. Que yo bajaba con esta misma cara de cansada que tengo hoy, y pensando en todo lo maldito que fué el día. En lo mucho que me agota estar todo el día en ese antro, y en lo mucho que me agotó la clase que habíamos tenido esta noche.
Me imaginé que apenas me veías llegar me ponías tu mejor y más sincera sonrisa. Que me abrazabas y me hacías olvidar en ese abrazo toda la mochila de cosas que traía en mi espalda junto con la mochila verdadera.
Me imaginé que no era imaginación, y que me llevabas de la mano hasta casa, dónde ya no me acuerdo qué más me imaginaba porque me tocó el momento de bajarme del colectivo.
Y mientras esperaba dejé de pensar en que eso es producto de mi imaginación. Porque sentí que vos sonreías y que me decías "no importa ese parcialito feo" o "estás cansadita, hablemos de otra cosa". Porque sé que lo habrías hecho.
Y me bajé sonriendo, y olvidando la mochila que traía en la espalda.
Y caminé con tu mano hasta que llegué a casa, y lo que tenía en la cabeza, se quedó en la mochila.
:)
