1.9.06

Mc Café

Una jarra de té de esa que más le gusta. Esa de frutos rojos, con ese sabor y aroma que le recuerdan a su amada Patagonia. Saca el libro, lee, subraya. Trata de absorber la mayor cantidad de conceptos. No se distrae por el ruido que hay en el bar, pero sí con el de sus propios pensamientos. Se acuerda cosas, se queda mirando sin mirar gente, analizando situaciones.
El reloj se mueve y llega el café. Suave pero delicioso, quitando indicios de sueño, dejando un sabroso gusto en la boca.
Sigue mirando todo ella. La preja de casados haciéndose mimos en silencio. La mujer grande con esa risa fuerte y bonachona. La viejecita que sentada espera que otra persona ocupe nuevamente la mesa de al lado para comenzar otra perdida charla. La moza amable, con un evidente acento no porteño. Risas, murmullos, inquietudes. A lo lejos los ruidos del sector de video juegos. Colores, matices, movimientos. Música, sonidos, ruido. Ella piensa en nada y en todo al mismo tiempo.
¿Qué le pasa quer tiene los ojitos cansados?. ¿La mirada tan profundamente triste?.
Sólo ella sabe, en el fondo de su alma, sabe que sabe.
Aunque tiene miedo de admitirlo.
Abre el libro de nuevo. Subraya, lee, pinta. Mientras tanto...sigue esperando.