Es como una úlcera, como una sustancia que al pasar el tiempo va agrandando más y más el hueco, que cada vez duele más.
Teóricamente uno sabe que está, pero como el dolor no se siente todo el tiempo, se olvida. Como un mal pronóstico de médico, que dice una cosa pero es otra. Pero claro, como no sentimos el dolor tan hondo siempre, realmente creemos que no está tan mal el asunto.
Pero no, está, está ahí. Y en el momento menos innecesario, o en cualquier momento...aparece.
La soledad, es la úlcera de cualquier corazón. Y este jóven/viejo corazón, está con un hueco. Que como agujero negro, pasa el tiempo y las horas, y los días y los meses...y de a poquito se agranda un poco más.
Y cada vez es más fácil llorar. Y cada vez es más difícil terminar...
