No es justo, no.
Mujer vivaracha, jovial, feliz. Siempre sonriente, siempre con algo que provoca una risa. Un comentario, una mirada. Tus ojos nomás denotaban esa cosa alegre que te caracteriza, es pensar en vos y automáticamente sonreir por lo increíble persona que sos. Petisita, pelirroja, hincha de Independiente...cosa que nos llevó tantos comentarios felices y tristes cada vez que nos cruzámos...también con María! Esta Gallega bien diabla...jeje.
Era verte y sentir que algo adentro me ponía bien. Y mientras te gritaba "Normiiiiiii" y te daba un beso enorme y te abrazaba, ya me contagiabas esa cosa tuya alegre, sonriente, carismática.
Te extraño Norma, no sabés cuánto. Me duele que estés ahí. No lo merecés.
Y todos sabemos que no podemos hacer nada por ayudarte a salir. Solamente esperar. Y la espera se hace eterna, y reina la incertidumbre. La esperanza se va perdiendo, como el tiempo ahogándose en un reloj desgraciado.
Se me caen las lágrimas cuando pienso en vos, en que no estás contagiando al mundo con tu forma tan especial de ser. En que hay muchas personas allá afuera que se están perdiendo el gusto de sentir tu calidez humana. En que no grito "Normiii" hace mucho tiempo.
Y no veo tu figura pequeñita. Ni tu pelo cortito rojo. Ni esos ojitos tan lindos que desde chiquita conozco tan bien.
Te extraño Norma. Mucho, muchísimo. Te quiero...otro mucho también.
