Detesto cuando la gente se aprovecha de otra persona al darse cuenta que esta última es buena y hace lo que sea por la persona que quiere.
Me da mucha bronca porque hay personas que no merecen el trato que reciben. Que merecen amor, merecen cariño infinito, merecen tardes y noches de compañía y charlas para tratar de curar las heridas de un pasado que amenaza con no irse. ¿Y qué hacen algunas personas?. Se aprovechan de eso, de la vulnerabilidad del ser humano hasta el punto de provocar aún más heridas en aquellos corazones que deberían sólo sanar.
Un amigo es una persona que se supone que está a tu lado para bancarte en buenas y malas, acompañarte en éxitos y fracasos. Esos momentos no se eligen, uno no elige estar con su amigo en un buen día y cuando éste tiene un día malo no darle bola. Eso dejaría de ser amistad y pasaría a ser conveniencia. La verdadera amistad, se trata de dos seres que se encontraron y mutuamente se complementan y se acompañan, se entienden, se escuchan, se aconsejan. Un amigo es una elección de alguien con quien estar el tiempo que se quiera. La conveniencia no tiene lugar en esta descripción. ¿Por qué la gente se empecina en llamarse amigo, a veces, si sólo se trata de un compañerismo conveniente?
También me duele que la gente se encierre en un "no puedo". Me duele y me molesta. ¡No existe el no puedo! El NO PUEDO inconcientemente significa NO QUIERO, y ahi se cambia el asunto. Uno se convence a si mismo de que nunca va a lograr ese cambio, se convence al punto de terminar creyéndose esa mentira, y se ahoga en un mar de dudas y de eternas quejas.
Si esa persona te hace mal: dejála.
Si esa persona te hace bien: seguila.
Elegiste un camino que no sentis correcto: cambiálo.
Pero sentarse a quejarse de la vida que uno lleva y de lo frustrante que se siente no poder hacer nada al respecto solamente significa no querer hacerlo. Una de las armas más poderosas del ser humano, por no decir la más poderosa, es la mente. Cuando uno se propone algo, esto se logra, llevará tiempo y lágrimas a derrochar, pero al final cuando uno mire atrás y vea lo que logró cambiar va a sentir que valió la pena pasar por todo eso. "Limpiaré con lágrimas la sangre que ha corrido aqui" (Uno los dos - Miranda!).
La maldad en las personas nunca deja de sorprenderme...sobretodo de esas personas que nunca esperarías que la tengan.
La falta de voluntad en el cambio es molesta pero sin embargo la entiendo...porque hasta hace un tiempo corto yo no me proponía a cambiar nada de lo que necesitaba cambiar. Hasta que me di cuenta que las cosas iban a seguir siendo una cagada hasta que yo me decidiera a decir "basta".
Dije BASTA. Y aún duele, y mucho. Y aún las lágrimas parece que no quisieran alejarse nunca. Pero hay ciertos momentos en que es realmente reconfortante. Y ahi es cuando me doy cuenta que todo esto valió y vale la pena.
